Desafíos refundacionales de nuestros valores y cultura
• La necesidad de desarrollar acciones para mejorar la
confianza interpersonal que alcanza a solo 13%, bajísima comparada con el
promedio de OCDE de 59% e inferior a los países vecinos, lo que genera grandes
dificultades para alcanzar acuerdos y provoca conflictos inmovilizantes (objetivos de mapa estratégico nacional A3, T2, T3 y T1).
• Considerar el mejoramiento de valores y cultura como un
factor que es parte de nuestro tarea de desarrollo y promover un nuevo
imaginario colectivo de lo que es ser chileno basado en virtudes de nuestra
herencia cultural que:
1. Proteja el desarrollo humano integral y hábitos
deportivos, recreativos y sociales, artísticos y de buena vida (A3).
2. Permita cohesionarnos por identificarnos con esta
identidad multicultural común (A3 y T2).
3. Remueva cualquier lacra cultural adquirida después de la
integración entre pueblos originarios y extranjeros, como podrían ser la falta
de cumplimiento de compromisos y de confianza, la falta de meritocracia
asociada a la desconfianza y la envidia resultante (el “chaqueteo”), el
comportamiento pasivo-agresivo (decir “sí”, pero después hacer lo contrario),
el paternalismo que protege a negligentes e impide reconocer a los con méritos,
el individualismo y la falta de disposición al sacrificio por el bien común,
elementos que no habrían sido característicos de los pueblos originarios (A3).
4. Permita proyectarla para diferenciarnos positivamente en
el mundo global (P2).
• Promover el desarrollo espiritual y sentido de
trascendencia, mediante visiones y creencias basadas en el amor, incluyendo
visiones filosóficas, religiosas y de cosmovisiones que dan un sentido a la
existencia y promueven una reciprocidad positiva (A2).
• Aumentar aporte de la familia y la natalidad (A1).

