• Aumentar la productividad pasando nuestras personas desde
actividades de baja complejidad a industrias más sofisticadas (objetivos mapa
estratégico nacional P7, P8 y A5).
• Administrar el encarecimiento y las restricciones de
recursos que enfrentan en forma creciente
nuestros principales rubros exportadores tradicionales y que impiden que
impulsen el crecimiento como en la década pasada (P3, P4, P5, P8, P9 y P10).
• Mejorar la distribución del ingreso. Cabe señalar que Chile
aparece en el último puesto en desigualdad en la OCDE con una diferencia de
ingresos entre el primero y último decil de 27 veces, indicador que según
informe del organismo ha comenzado a caer. El Ministerio de Desarrollo Social
indica que al incorporar los subsidios directos como educación, salud o
alimentación escolar, esta diferencia disminuye a 11 veces, similar al Reino
Unido o Japón, siendo el promedio de OCDE de 9 veces. Por otra parte, la
desigualdad baja en la juventud por mayor acceso a la educación superior, como
se analiza en el libro “Chile: ¿Más equitativo?” de Claudio Sapelli. A esto se
suma la mejor situación de empleo que tiende a mejorar los ingresos (S4, S2, S5
y A5).
• Contrarrestar el agotamiento de capital humano asociado a
los altos niveles de crecimiento y empleo, mejorando la participación laboral
adulta que es un 10% menor al promedio de OCDE y desarrollando inmigración
selectiva (A4).
Mapa Estratégico para el desarrollo de Chile al año 2025:

